Constructores se comprometen a tratar de contaminar menos

Se calcula que para 2050, la población del Valle de Aburrá será de 5’300.000 habitantes, contra los 3’821.797 de la actualidad, lo que implicará una alta actividad edificadora, ya que se requerirá la construcción de al menos 800.000 nuevas viviendas.

Esta situación puso a las autoridades a regular la actividad edificadora y hacerla más viable y sostenible, incluso con parámetros de la Organización de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Medellín y su área metropolitana iniciaron la fase de implementación de la Política Pública de Construcción Sostenible, en la cual el gremio, agrupado en la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, tomará medidas para aportar al mejoramiento del ambiente.

Eduardo Loaiza, gerente de Camacol, adelantó que una de las primeras medidas será la sustitución del parque automotor de volquetas viejas, que transportan materiales y escombros y que hoy en día son más de 600.

“Acá hay volquetas de 1946, 1948, 1952 y hasta del 60, que contaminan 35 % más que una nueva. Es un tema complicado y buscamos las fórmulas crediticias para lograr que salgan de circulación”, explicó Loaiza.

Otra fórmula será crear un fondo al cual irán los dineros que los constructores pagan en compensación para siembra de árboles, pero que los municipios han gastado en otros frentes.

Eugenio Prieto, director del Área Metropolitana, se comprometió a terminar un inventario de sitios para siembra. Solo los constructores tienen acumulados 40.000 árboles que no han podido plantar.

Un paso adelante

Para Curt Garrigan, coordinador de la Alianza Global para las Edificaciones Sostenibles, con este acuerdo, Medellín se pone a la vanguardia de más de cien ciudades que formularon propuestas.

“Lograr disminuir los impactos ambientales en un sector tan importante es un aporte fundamental, porque el constructor es uno de los sectores que más demanda recursos naturales y ambientales”, subraya Curt.

Según cifras globales, el sector constructor consume cerca del 40 % de la energía y el 25 % del total de agua. El sector residencial -que representa el 50 % de las construcciones- es responsable del 10,2 % de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). El compromiso, trazado en el Acuerdo de París, es reducir las emisiones de GEI en 20 %.

Carlos Cadena Gaitán, líder del colectivo Ciudad Verde, valora que se haya logrado este acuerdo con un gremio de mucho poder y del que tampoco se sabe a ciencia cierta cuánto es su aporte a la contaminación de la ciudad.

“Esto podría tener un impacto positivo en el tema de la contaminación; el Valle de Aburrá necesita 700.000 árboles y hay que sembrarlos ya”, advierte Cadena, quien admite la complejidad del problema y exige soluciones no para la crisis sino para sanar el aire de manera permanente.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) hace un aporte de $500 millones para la implementación de esta primera fase del acuerdo, extendible según los resultados. El Área Metropolitana y Camacol aportan otros $300 millones.

José Antonio Pinzón, subdirector de Vivienda del Departamento Nacional de Planeación, señala que, en el país, solo Medellín cuenta con este instrumento.

“Esta ciudad es pionera, porque aborda el tema de manera integral, desde lo ambiental, lo social y lo económico”, recalca Pinzón. Aclara que en Bogotá avanza una política de Ecourbanismo que se acerca un poco a este acuerdo.

Diana María Cuadros, subdirectora de Políticas de Desarrollo Urbano y Territorial del Ministerio de Vivienda, recuerda que rigen la Resolución 549 de 2015 y el Decreto 1285 también de 2015, que establecen normas para la implementación de sistemas de ahorro de agua y energía en las construcciones, la cual está en etapa de evaluación en los pilotos de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla.

“En Medellín se ha avanzada más, porque el tema se extendió el desarrollo sostenible para la capital y los demás municipios del Valle de Aburrá”, anota.

Artículo e imagen tomados de El Colombiano http://www.elcolombiano.com/antioquia/constructores-se-comprometen-a-tratar-de-contaminar-menos-JK6268913