Fondos educativos apoyaron a 40.000 universitarios en Medellín

Hace más de una década los líderes de la comuna 1 (Popular) decidieron que podían cambiar la vida y el entorno familiar de los jóvenes más necesitados destinando recursos del programa presupuesto participativo a la educación superior.

La comunidad, tras analizar la problemática de los territorios, formuló proyectos y definió que junto con el diseño de los puentes se podía potenciar a la juventud a través de la escuela.

Con los años, otras comunas hicieron lo propio y aprovecharon los Fondos Camino a la Educación Superior (con recursos del programa Presupuesto Participativo) y EPM, alternativas que se materializan a través de Sapiencia (la Agencia para la Educación Superior), que ofrecen créditos educativos y que han permitido en el primero más de 6.000 beneficiados con una inversión de 80.000 millones de pesos desde 2005 hasta 2016.

En el Fondo EPM el balance supera los 34.500 favorecidos con una inversión de 500.000 millones de pesos en los últimos ocho años. (2008-2016).

Además, 15 comunas y tres corregimientos dialogan directamente con las tres IES (Instituciones de Educación Superior), Colegio Mayor, Pascual Bravo e Instituto Tecnológico Metropolitano, (ITM), para ofrecer un crédito condonable a los chicos de la ciudad.

Componente social

En estos casos, el retorno de la inversión tiene un alto componente social y se traduce en una transformación de la visión del mundo de los universitarios, en una puerta que abre oportunidades laborales y personales, y en modificaciones socieconómicos familiares, según se desprende de una encuesta realizada por la Institución Universitaria Colegio Mayor a los alumnos que acceden a la ayuda económica.

A la pregunta, ¿ha habido alguna transformación significativa de su vida y en su entorno familiar por ser estudiante universitario?, el 100 por ciento de los jóvenes de la comuna cinco (Castilla) dijo que sí, al igual que el 90 por ciento de los alumnos de las comunas 1 (Popular) y 3 (Manrique).

“Al llegar a la universidad se ingresa a la universalidad del conocimiento. Ser estudiantes nos permite ver el mundo con una visión crítica, crecer como personas, como hijos y profesionales. Antes de la universidad y después de ella, soy el mismo, pero mejorado”, sostuvo Andrés David Gutiérrez Arenas, uno de los beneficiados.

A él le “picó” la docencia porque una profe dejó una huella a su paso en lo académico. “En primaria no me enseñaron inglés, pero al llegar a bachillerato me cautivó su metodología, esa pasión por la enseñanza”.

Gutiérrez estudia noveno semestre de licenciatura en Inglés y Español en la UPB y esa misma energía de su profe quiere transmitirla a los alumnos de inglés: niños y ancianos que hacen parte de su proyecto en Enciso, Comuna 8, donde presta su servicio social, que es un requisito para “pagar” el préstamo.

Los créditos pueden ser condonados con la obtención del título y la prestación de un servicio social, si es apoyado por presupuesto participativo. Para mantenerse deben obtener un promedio de 3,2.

Si el estudiante es beneficiario del fondo EPM, también debe prestar un servicio social. Si el promedio académico es superior a 4,5 se le condona la deuda, y si dicho número se ubica entre 4 y 4,5 debe pagar un porcentaje, que se define según el caso.

Miguel Silva Moyano, director de Sapiencia, explicó que para acceder al crédito la persona debe residir en Medellín y ser admitido en una institución de educación superior acreditada o con programas acreditados. No existe límite de edad, pero las pruebas Saber deben estar vigentes (desde 1999).

En el proceso de selección inciden los resultados de las pruebas estatales y las necesidades económicas, cuya información se encuentra en la encuesta del Sisbén.

Continuar con los estudios

Los créditos correspondientes a presupuesto participativo le permitieron a Laura Cifuentes continuar con sus estudios del pregrado Actividad Física y Deporte en la Universidad Católica Luis Amigó.

“Yo trabajaba en un almacén en El Hueco, renuncié y pagué el primer semestre, pero solo pude cursar tres materias porque no me alcanzó el dinero”, comentó Laura.

Luego de un intento fallido de estudiar enfermería optó por la actividad física, de la que se ha enamorado, porque le brinda la oportunidad de estudiar y realizar obras sociales.

Los ingresos de Laura por concepto de préstamo los destina al pago del semestre, para otros gastos como fotocopias y pasajes le aportaban en su hogar y se apoyaba de las ventas en la universidad.

Deserción

No todos cuentan con recursos para costear los gastos adicionales a la matrícula y el semestre y la falta de recursos desmotiva para continuar pese al crédito obtenido.

Moyano, director de Sapiencia, explicó que la deserción es del 25 % dentro de los beneficiados en el fondo EPM entre 2008 y 2016.

Jorge Toro, asesor de rectoría del Colegio Mayor, señaló que los alumnos no continúan por problemas económicas falencias en su formación académica, métodos de estudio inadecuados, entre otros. “Nosotros les asignamos tutores que fortalezcan su formación”, sin embargo.

Artículo e imágenes tomados de El Colombiano http://www.elcolombiano.com/colombia/educacion/en-medellin-fondos-educativos-apoyaron-a-40-000-universitarios-BN6528434