Los empresarios destacan la necesidad de un gran acuerdo entre la UE y Latinoamérica

Cebrián advierte del clima de confusión política e inestabilidad en Europa y América Latina.

Los empresarios españoles y latinoamericanos han destacado la importancia de que se fortalezcan los lazos económicos, políticos y culturales entre la Unión Europea y Latinoamérica, y que se cierre un gran acuerdo comercial entre ambos continentes, como el que se lleva negociando desde hace 20 años con los países integrantes del Mercosur.

Así se ha puesto de manifiesto en el I Congreso Iberoamericano para Presidentes de Compañías y Familias Empresarias, organizado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), que se clausuró este jueves en Madrid.

La exministra de Asuntos Exteriores y actual asesora de Telefónica, Trinidad Jiménez, destacó el largo camino recorrido en las relaciones bilaterales entre la UE y Latinoamérica, impulsado especialmente por las empresas españolas. “A veces se olvida que la Unión Europea invierte en Latinoamérica, gracias a la intervención de España, más que Rusia, China e India, juntos”, indicó. La exministra bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero indicó que la gran baza para que América Latina participe en proyectos de globalización es la creciente digitalización de sus economías, “que no tienen nada que envidiar a las de muchos países europeos”.

El también exministro de Exteriores con gobiernos del PP y actual presidente de la Fundación Iberoamericana Empresarial, Josep Piqué, se mostró muy optimista sobre la integración entre ambas áreas. Aseguró que este momento político es una gran oportunidad para sellar lazos comerciales entre la UE y Latinoamérica, tras la “retirada del mundo anglosajón”, con el Brexit británico para salirse de la Unión, y la política proteccionista del presidente de EE UU, Donald Trump, frente al resto del continente americano. “Reforzar los lazos entre la UE e Hispanoamérica es reforzar los valores de la democracia”, aseguró.

“El papel que juegue Latinoamérica en un futuro va a depender de lo que Améria Latina se crea de si misma. Esa voz única en la globalización por el momento no existe. Es un concepto geográfico, idiomático o cultural pero está muy lejos de ser un proyecto político”, precisó Piqué.

En la misma línea, Enrique Iglesias, presidente de honor de Ceapi, reconoció que los intentos de integración económica y política entre países latinoamericanos -como el Pacto Andino, la Alianza del Pacífico o Mercosur- han pasado por altibajos, pero se mostró convencido de que cuajarán en un gran acuerdo por el que estrecharán las relaciones comerciales con la UE y entre los propios países latinoamericanos. “América Latina no tiene un problema religioso, ni de razas ni de nacionalidades como a los que se enfrentan ahora otras áreas del mundo”, aseveró.

“Confusión política”

Por su parte, el presidente ejecutivo del Grupo PRISA (editor de EL PAÍS), Juan Luis Cebrián, apeló a ser realistas y a reconocer el clima de inestabilidad por el que atraviesan tanto Europa como Latinoamérica. Por un lado, la UE atraviesa por una “situación de confusión política, que no solo tiene reflejo en el Brexit, sino que se ha puesto de manifiesto en el mismo corazón de la UE, tras las elecciones alemanas y la desconfianza sobre el eje Merkel-Macron que tantas esperanzas había despertado”.

Para Cebrián, esa confusión se traduce en Europa en “populismos, brotes xenófobos y nacionalismos extremos”, mientras que Latinoamérica , después de una década de crecimiento se enfrenta a tensiones internas que ponen a prueba las democracias de la región y las someten a tensiones internas. Y puso como ejemplo el clima de incertidumbre política en Brasil o el de México ante las próximas elecciones, la situación crítica de Venezuela o la respuesta a las medidas implementadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Por su parte, la presidenta de Eulen, María José Álvarez, ha subrayado que la compañía sigue inmersa en impulsar su internacionalización en Latinoamérica, con la mirada puesta en Colombia y Perú, y sin descartar adquisiciones. La ejecutiva afirmó que la corrupción es un problema generalizado, no solamente en Latinoamérica, y ha afirmado que hay que terminar con ella, porque “no hace más que pervertir el mercado” y no es beneficioso para ninguna empresa.

Extraído de: https://elpais.com/economia/2017/09/28/actualidad/1506611645_484632.html